Cuaimas vs Muérganos
Cuaima: (De origen chaima). Femenino. Serpiente muy ágil y venenosa, negra por el lomo y blanquecina por el vientre, que abunda en la región oriental de Venezuela. ¶ 2. coloquial. Venezuela. Persona muy lista, peligrosa y cruel.
En Venezuela esta palabra ha conseguido muchísima popularidad en los últimos 15 años. Se refiere a la mujer astuta, dominante en la relación, la que no se le escapa nada, celosa, la que es capaz de abrir una batalla contra sus potenciales rivales con tal de mantener a su “barón domado” a su lado. Puede parecer dulce e ingénua con su pareja, pero es maquinadora, desconfiada, orgullosa y hasta (en algunos casos) muy cruel.
Se cree que entre las amigas cuaimas se ayudan muchísimo. Se dan consejos de cómo mantener a su novio o esposo bajo su control y poder de tener la última palabra. Totalmente ocurre lo contrario cuando existe enfrentamiento entre cuaimas, puede ser tenso y a veces tornarse violento. Los comentarios incisivos son su especialidad.
Lo cierto es que este término tomó un alto escalafón en la opinión pública, tuvieron por mucho tiempo un programa radial con muchísimo éxito en sintonía y anunciantes (Tiempo de Cuaimas por FM 92.9 en Caracas) y fueron protagonistas en foros, discusiones, debates, etc en torno a la guerra de los sexos en Venezuela.
Ahora bien, yo como hombre, siento que nuestro rol en esta “guerra” ha ido diluyéndose. Creo que en buena parte hemos dejado abierto los canales para que ellas hagan lo que quieran (cosa que no me opongo para nada) pero el problema es que muchas de ellas ven esa libertad como oportunidad de control más que un simple proceso evolutivo de la sociedad para vivir más balanceados y en igualdad para todos. Pareciera que la mujer de hoy debe “cobrar” por todas las antepasadas que vivieron bajo una era “machista”. Sienten la necesidad de imponerse, de pisar, de dar órdenes, de estar a la defensiva, de llevar la contraria… de ser LA CUAIMA contra un hombre de hoy que simplemente ha tomado una posición mucho más contemplativa, que reconoce el papel de la mujer, que la valora mucho más que en otros tiempos… sin duda es como un “contra-ataque” severo frente a un oponente que no quiere pelear pero lamentablemente volvemos a caer en el conflicto.
Es por eso que quisiera desempolvar un viejo término que ha ido poco a poco en desuso, quizás lo podemos ver como un animal escaso, merodean entre la gente pero no se hacen ver con facilidad, que usan la inteligencia para establecer el balance ante este “apabullamiento femenino”… entre las mujeres denominarían a este caballero como: EL MUÉRGANO.
Según la Real Academia:
muérgano.
(De órgano).
1. m. Col. Objeto inútil, antigualla.
2. m. Ec. Persona zafia y grosera. U. t. c. adj.
3. m. desus. órgano (‖ instrumento musical).
4. m. desus. navaja (‖ molusco).
Es raro que esta palabra en Venezuela sea pronunciada por un hombre, por eso atribuyo que es un término inventado en Venus donde denota a la criatura que aún no reuniéndo atributos físicos ni mentales, es un hombre que ellas no pueden dejar de olvidar. Aún cuando éste les haga daño, les rompa el corazón, éste puede volver acercarse y sentir que su dama se agita y lanza risas nerviosas en cada comentario del Muérgano.
Creo que debemos ver la figura del muérgano como antítesis de la cuaima. Ninguno podrá vivir sin el otro, pero al mismo tiempo están en eterna lucha por el control de la relación. Me parece gastar el tiempo pendiente de quién se sobrepone a quién… pero es algo inconciente y colectivo que se desarrolla en un mundo cada vez más competitivo que hasta en la relación de pareja, incluso hasta bajo un mismo techo, se busca “ganarle” al compañero(a). Humanamente no podemos librarnos de eso aunque tratemos… Triste pero cierto.
Vale la pena aclarar que no quiero animar la batalla entre hombres y mujeres. Creo que CUAIMA y MUÉRGANO son estereotipos que nos ayudan a entender o ejemplificar tendencias de comportamiento. Algunas se acercan más al concepto cuaima y otros más al muérgano. Quizás se pueda dar el caso de un hombre con más carácterísticas de “cuaima” o que conozcamos a una muérgana. Lo importante es que no asumamos este artículo como prejuicioso o generalizador.
El muérgano no es machista. Ya que el machismo pasó de moda, es anacrónico. Los chistes machistas se han ido olvidando (ya no dan risa)… ahora para los muérganos el arma es piropiar a la cuaima. Funciona como “cortina de humo” ante cualquier situación. Con el cumplido se alimenta el ego a la cuaima y se desactivan ciertas actitudes ofensivas que ella pretendía hacer uso. El muérgano inteligentemente debe usar este recurso: la cantidad de piropos es fundamental, si se exagera en su número es contraproducente. Por lo tanto, cuando la relación de pareja es establecida, no deben ser abundantes porque si no perderían su estimación y la calidad de sorpresa grata para la mujer.
En este sentido, supongamos que Ud quiere salir con sus amigos y con la idea de llegar tarde. Lo recomendable es llamar por teléfono antes de salir a su cuaima, decirle con tono seductor su nombre de cariño (mi amor, mi cielo, cosita-rica… el que sea), sumándole algún piropo o que la extrañas para verla esta noche en la casa. Ella sonreirá y le encantará escuchar esas cosas. Una vez “ablandada”, tocará decir con tono deprimido: “Hoy llegaré un poco tarde” – “¿Por qué mi amor?” – “Es que saldré con Carlos y Miguel, ya varias veces les he negado para salir y al parece Miguel está muy mal por le trabajo ¿sabes? Necesita relajarse y sabes que él no tiene muchos amigos”.
Ella accederá. Ella como cuaima sabe que se van a rumbear, que beberán, que vas a llegar tarde (porque te conoce) pero igual no tiene salida que acceder y decir: “Si, pobre Miguel, pero no llegues tarde eh?”. Ya mordió el anzuelo, ese comentario de “no llegar tarde” es para justificar después la cara-larga al día siguiente y pensar hacia si misma “mira la hora que es y ese MUÉRGANO no llega”. Lo más probable que llame al celular para saber como está. No le conteste, responda con un mensajito de texto: “Estoy bien. Perdona que se nos hizo tarde, pero te llamo cuando esté saliendo” Ese tipo de gesto van poco a poco consolidando lo muérgano que es uno. Igual considerando el tema de inseguridad en la ciudad si es bueno reportarse y tome ejemplo, pero el mensaje de texto es excelente para este tipo de situación (no tiene que escuchar de fondo el ruido de la fiesta y no consume tiempo en de dar explicaciones).
Se puede escribir y escribir sobre este tema, es tan complejo como si hablaríamos de psicología humana. Lo que si amigo lector masculino, cuando oiga de alguna mujer que se refiera a Ud como un muérgano, es como ganar una batalla porque la guerra nunca terminará.
Lo que si podemos concluir es que la naturaleza femenina y la masculina tienen sus manerar de encarar situaciones. Por ejemplo la cuaima tiende a cuidar su fisico, la moda, etc. Cosa que para un muérgano valora que su cuaima siempre esté como una princesa, pero a su vez el muérgano con sólo cumplir el aseo personal es suficiente. Si su mujer le llegase a reclamar por la lipa que le cuelga, Ud como muérgano tiene que hacerle entender lo afortunada que es por tener un hombre con la lipa como Ud la tiene: donde ella puede recostarse cómodamente en los momentos que ella sienta frió, en los abrazos se hace más caluroso y acolchonadito, etc etc todo gracias a la lipa.
De eso se trata, la vida es amor, y el amor es un “dame que te doy”… Simbiósis entre humanos que piden y ceden. Hay personas con temperamento como fuego y otros como agua (por aquello del zodíaco quizás) cada quien se buscará a la mujer en nivel de cuaima adecuado a su nivel de muérgano. Me atrevería a pensar que si una mujer extremadamente cuaima con un hombre extremadamente muérgano podrían convertir en un tormento sus vidas, llenas de obsesiones, peleas, excesivo, desgarrador… un descontrol para ambas partes. Hay quienes les gusta eso, pero para mi gusto puede ser nocivo.
Amiga cuaima y amigo muérgano, para llegar al balance que quizá algún matrimonio de la época de nuestros padres perdure hasta nuestros días y que los veamos hoy agarrados de la mano paseando por la calle, lleva dedicación, paciencia y sufrimiento… como el arte.
FUENTE: “Tira la piedra y esconde la mano” Anónimo.